El ‘reconvenio’ como medida para evitar la liquidación en concurso de acreedores

img-150109142350

La nueva figura del “reconvenio” empieza a ser objeto de uso en el mercado por las grandes empresas inmobiliarias. Se habla de “reconvenio” en relación a la nueva figura que ha incorporado la reforma concursal, relativa a la posibilidad de formular una nueva propuesta de convenio, que contenga los límites actuales, cuando se está incumpliendo el convenio alcanzado. Digamos que es como una segunda vuelta para formular otra propuesta de convenio diferente a los acreedores y mantener en el tiempo la empresa en funcionamiento. Dicha medida se incluye en la Ley Concursal, tras la reforma por el RD-Ley 11/2014, en la Disposición Transitoria 3ª, punto 2, y exige una mayoría del 60% de los acreedores ordinarios, para el caso de quitas no superiores al 50% y esperas no superiores a 5 años, o del 75% para el caso de quitas o esperas mayores, y ello para que pueda ser aprobada.

En el ámbito inmobiliario, estos “reconvenios”, junto con otras propuestas de daciones en pago en forma de suelo, etc., están siendo utilizados como estrategias por las principales inmobiliarias, que no llegan a poder abonar su deuda convenida.

La inmobiliaria Hábitat ha presentado ante el Juzgado una propuesta de “reconvenio” tras haber incumplido el calendario de pagos propuesto y aprobado en abril de 2010. Así, el nuevo convenio propuesto es más acorde a la realidad actual y cuenta con un apoyo del 60% de los acreedores. Propone ahora a la Banca y a Sareb una quita del 85% de la deuda inicial y según indica “La Vanguardia”, por referencia de “Expansión” de fecha de 31 de diciembre de 2014, del 15% restante se restarán las cantidades ya abonadas en los últimos 4 años, y se pagará principalmente por daciones en pago en forma de suelo y por condonación de ciertos préstamos participativos.

Lo mismo ocurre con Martinsa, entidad que a final de 2014 debía haber abonado el 23% de su deuda y para evitarlo ha solicitado al Juzgado una modificación de las condiciones del convenio. De esta manera, Martinsa evita entrar en causa de liquidación. Sin embargo, no ha alcanzado un acuerdo con los bancos que le permita su aprobación. Recordemos que el pago de final de año relativo al 23% de su deuda, asciende a la cantidad de 3.500 millones de euros.

Parece que la norma que aprobó el Gobierno en septiembre de 2014 tiende a posibilitar la continuidad de empresas que tengan un plan de pagos al comienzo de la crisis y que hoy no lo pueden asumir. Esta norma puede también aplicarse para las empresas pequeñas con convenios alcanzados. Se trata de ajustar la realidad empresarial de la crisis vivida en su día a la actual, en la que existen perspectivas de crecimiento y de mejor funcionamiento de dichas empresas, una vez alcanzadas otras fórmulas de pago mediante entrega de bienes, suelo, etc.

Por tanto, todas aquellas empresas que se encuentren en convenio con dificultad de cumplimiento pueden incorporarse a esta modalidad de ajuste de los plazos pactados en el convenio a la realidad actual de su sector de mercado y realidad empresarial.

Comentarios

Enviar un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.